LEIVA-ARIEL ROT: La esencia y la raza del rock.

Sala But (Madrid). 27.09.12.

Como ya venía ocurriendo desde el año 2009, la cervecera Guinness, volvía a ponerle música a la celebración de su aniversario en el Arthur´s day, con una fórmula que hasta el momento le ha salido redonda. Esta vez juntaba a dos grandes de la guitarra, unidos a través de una buena pinta con sus matices de "oro negro" que bañaba el escenario de la Sala But.

Ariel Rot salía al escenario de forma puntual, ataviado con su característico traje que le da el aire que merece, el de todo un caballero de las guitarras sobre el escenario. Abría su parte del show con El vals de los recuerdos y dando una lección de maestría a un público, que el mismo denomino como muy rockero. No dejaba lugar a dudas que los músicos que con él hacen piña sobre el escenario están a su altura, pues el sonido era compacto y firme, con momentos de gloria entre "solos" para cada uno de los que componen la formación.

El de Buenos Aires llevaba solo tres temas cunado puso la nota triste de la noche en la presentacion de su tema, Hoja de ruta, al anunciar su retirada por un tiempo de los escenarios. Dedicó el tema a todos los músicos que no están dispuestos"a comérsela doblada", recibiendo una tremenda ovación por parte del público, que entregado coreaba ¡Que le voy a hacer si soy así!.

Poco a poco llegaban algunos de los temas que le han llevado su carrera a lo más alto. Sonaba Dos de corazones o Adios Carnaval (que ha compartido con Bunbury en su dia) mientras algunos amigos, como Jaime Urrutia, observaban el show desde la balaustrada, rendidos todos al efecto hipnótico de la Gretsch, que sonaba domada bajo la púa de Ariel.

Nos confesaba en esta ocasión algo más que su "adicción a la pizza", contándonos que su asignatura pendiente es el Blues, y que de el nace todo… que cada vez que se plantea tocar un Blues, con el permiso de los grandes de este estilo musical, piensa que las raíces de esto están ahí.

Clásicos como Rock and Roll en la Plaza del Pueblo o Dulce condena también tuvieron su momento en el desfile de guitarras y buena música que nos ofrecía el argentino. Y así, al grito de "no os rindáis nunca" abandonaba el escenario para cedérselo a un rockero mucho más joven que él.

Pasaban 25 minutos de las 22:00h horas cuando la banda de Leiva comenzaba a subir al escenario de la abarrotada Sala But. Sonaban los primeros acordes de Nunca nadie cuando una silueta delgada con sombrero subía al escenario y se colgaba su preciada Telecaster blanca. Comenzaba así el show de Leiva y su Leiband. Ataviado con camiseta blanca de Bowie, chaleco y pitillos negros y sus clásicos botines, apareció ante más de los mil fieles presentes. Con gran maestría tuvo lidiar con los problemas de sonido que volvían locos a los técnicos y a los propios músicos durante los primeros compases. Encadenando Nunca nadie, Penaltis, Éxtasis y Todo lo que tú quieras comenzó el show. Tras un breve saludo al respetable, comenzaron a sonar los acordes de Animales, tema de su anterior banda, y que hizo enloquecer a la sala. Se vio a un Leiva muy enganchado durante todo el concierto y muy contento por compartir escenario con Ariel Rot. Era el momento de Las cuentas, su nuevo single, que enganchaba con Miedo, Aunque sea un rato y Como lo tienes tu, terminando esta última con un guiño a sus Beatles del alma con Hey Jude.

Teniendo a la gente en tu terreno, desde antes de comenzar el show, cada pincelada de más que aplicas hace subir el animo de los presentes. Fueron unos elogios al maestro Sabina y un par de confesiones entre ambos artistas lo que dio paso a El caso de la rubia de platino. Tras terminar esta última, Leiva se colgó su Gibson acústica para dedicar el siguiente tema y todo el concierto a los detenidos en la concentración del congreso de los diputados del día anterior. Tras denunciar el maldito abusos de poder por parte de la policía, pasó a interpretar Vis a vis. Vuelta a la Telecaster y tras elogios a Cesar pop en los teclados, comenzó a interpretar Telediario. Tras estos temas de un tempo mas tranquilo, algo hacia pensar que cambiarían de registro rápidamente. Juancho se colgó su Gibson diablito y comienza otro round de Rock&Roll con 92 y Súper hermanas, donde ambos hermanos encendieron al público con sus punteos descarados de guitarra.

Tras un breve descanso en camerinos, volvió el de la Alameda de Osuna reivindicando que nunca dejaría de cantar Amelie. Continuo con Eme y tras terminar esta ultima, comentó que hacia seis años compraba entradas con sus amigos para ir a ver a un tío que le gustaba mucho y que hoy tenía la suerte de compartir escenario con él. Invitando a Ariel Rot a subir al escenario y tras hacer un brindis por el Rock&Roll y por los detenidos en las concentraciones del congreso, ambos músicos se pusieron mano a mano para despedirse con Lady Madrid y Mucho mejor, de Los Rodríguez, poniendo así fin a una autentica noche de esencia y raza musical.

Foto: Victor López.

LEIVA-ARIEL ROT: La esencia y la raza del rock.

Sala But (Madrid). 27.09.12.

Como ya venía ocurriendo desde el año 2009, la cervecera Guinness, volvía a ponerle música a la celebración de su aniversario en el Arthur´s day, con una fórmula que hasta el momento le ha salido redonda. Esta vez juntaba a dos grandes de la guitarra, unidos a través de una buena pinta con sus matices de "oro negro" que bañaba el escenario de la Sala But.

Ariel Rot salía al escenario de forma puntual, ataviado con su característico traje que le da el aire que merece, el de todo un caballero de las guitarras sobre el escenario. Abría su parte del show con El vals de los recuerdos y dando una lección de maestría a un público, que el mismo denomino como muy rockero. No dejaba lugar a dudas que los músicos que con él hacen piña sobre el escenario están a su altura, pues el sonido era compacto y firme, con momentos de gloria entre "solos" para cada uno de los que componen la formación.

El de Buenos Aires llevaba solo tres temas cunado puso la nota triste de la noche en la presentacion de su tema, Hoja de ruta, al anunciar su retirada por un tiempo de los escenarios. Dedicó el tema a todos los músicos que no están dispuestos"a comérsela doblada", recibiendo una tremenda ovación por parte del público, que entregado coreaba ¡Que le voy a hacer si soy así!.

Poco a poco llegaban algunos de los temas que le han llevado su carrera a lo más alto. Sonaba Dos de corazones o Adios Carnaval (que ha compartido con Bunbury en su dia) mientras algunos amigos, como Jaime Urrutia, observaban el show desde la balaustrada, rendidos todos al efecto hipnótico de la Gretsch, que sonaba domada bajo la púa de Ariel.

Nos confesaba en esta ocasión algo más que su "adicción a la pizza", contándonos que su asignatura pendiente es el Blues, y que de el nace todo… que cada vez que se plantea tocar un Blues, con el permiso de los grandes de este estilo musical, piensa que las raíces de esto están ahí.

Clásicos como Rock and Roll en la Plaza del Pueblo o Dulce condena también tuvieron su momento en el desfile de guitarras y buena música que nos ofrecía el argentino. Y así, al grito de "no os rindáis nunca" abandonaba el escenario para cedérselo a un rockero mucho más joven que él.

Pasaban 25 minutos de las 22:00h horas cuando la banda de Leiva comenzaba a subir al escenario de la abarrotada Sala But. Sonaban los primeros acordes de Nunca nadie cuando una silueta delgada con sombrero subía al escenario y se colgaba su preciada Telecaster blanca. Comenzaba así el show de Leiva y su Leiband. Ataviado con camiseta blanca de Bowie, chaleco y pitillos negros y sus clásicos botines, apareció ante más de los mil fieles presentes. Con gran maestría tuvo lidiar con los problemas de sonido que volvían locos a los técnicos y a los propios músicos durante los primeros compases. Encadenando Nunca nadie, Penaltis, Éxtasis y Todo lo que tú quieras comenzó el show. Tras un breve saludo al respetable, comenzaron a sonar los acordes de Animales, tema de su anterior banda, y que hizo enloquecer a la sala. Se vio a un Leiva muy enganchado durante todo el concierto y muy contento por compartir escenario con Ariel Rot. Era el momento de Las cuentas, su nuevo single, que enganchaba con Miedo, Aunque sea un rato y Como lo tienes tu, terminando esta última con un guiño a sus Beatles del alma con Hey Jude.

Teniendo a la gente en tu terreno, desde antes de comenzar el show, cada pincelada de más que aplicas hace subir el animo de los presentes. Fueron unos elogios al maestro Sabina y un par de confesiones entre ambos artistas lo que dio paso a El caso de la rubia de platino. Tras terminar esta última, Leiva se colgó su Gibson acústica para dedicar el siguiente tema y todo el concierto a los detenidos en la concentración del congreso de los diputados del día anterior. Tras denunciar el maldito abusos de poder por parte de la policía, pasó a interpretar Vis a vis. Vuelta a la Telecaster y tras elogios a Cesar pop en los teclados, comenzó a interpretar Telediario. Tras estos temas de un tempo mas tranquilo, algo hacia pensar que cambiarían de registro rápidamente. Juancho se colgó su Gibson diablito y comienza otro round de Rock&Roll con 92 y Súper hermanas, donde ambos hermanos encendieron al público con sus punteos descarados de guitarra.

Tras un breve descanso en camerinos, volvió el de la Alameda de Osuna reivindicando que nunca dejaría de cantar Amelie. Continuo con Eme y tras terminar esta ultima, comentó que hacia seis años compraba entradas con sus amigos para ir a ver a un tío que le gustaba mucho y que hoy tenía la suerte de compartir escenario con él. Invitando a Ariel Rot a subir al escenario y tras hacer un brindis por el Rock&Roll y por los detenidos en las concentraciones del congreso, ambos músicos se pusieron mano a mano para despedirse con Lady Madrid y Mucho mejor, de Los Rodríguez, poniendo así fin a una autentica noche de esencia y raza musical.

Foto: Victor López.

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